APSA (Aerolíneas Peruanas S.A.)

      Aunque la postal que se ve arriba indica 1956, según los libros debemos decir que Aerolíneas Peruanas S.A. (APSA) inició sus operaciones el 17 de junio de 1957, con la salida de un Curtiss C-40 con 40 pasajeros y 5 tripulantes hacia Chile. En agosto amplió sus vuelos a Guayaquil, Managua y Tegucigalpa. Su presidente de directorio era el Dr. Máximo Cisneros Sánchez. En 1960 fue autorizada por los Estados Unidos a volar a Miami.
      APSA en 1967 era un ejemplo de seguridad aérea. Para el servicio disponían de los lujosos aviones Convair, que según un ex-piloto eran considerados los "Cadillac del aire"; además tenía su propia escuela de entrenamiento aéreo y su servicio era de primera. Aquí tenemos uno de estos Convair, en una foto de diciembre de 1970, tomada en el Aeropuerto Internacional de Miami.

      Pero luego del golpe militar de 1968 las cosas cambiaron: las inversiones extranjeras empezaron a paralizarse y poco a poco se fueron retirando los capitales. En abril de 1971 afrontó una crítica situación económica a pesar del respaldo de 8,000 accionistas peruanos, para entonces el 78% de las acciones ya estaban en manos del Banco Popular, ahora quebrado, la Cía. de Seguros Popular y Porvenir, el grupo Cisneros y el grupo Prado, mientras que sólo el 22% quedaba en manos de la Sheldon Trust. El 11 de abril los diarios locales anunciaban que APSA estaba a punto de quebrar y que los aviones Convair 990-A no eran de su propiedad, pues estaban impagos. Se nombró una Comisión Evaluadora presidida por el Mayor General FAP Franck Tweedle.
      La Comisión acusó de defraudación tributaria a los directores y ejecutivos de APSA; además el "Peruvian Times" señaló que APSA le debía US$ 22 millones a Fred Ayer, agente neoyorquino intermediario en la compra de los Convair. APSA se deshizo de los Convair (excepto uno, prestado por Iberia); pero aún debía US$ 4 millones. Podría funcionar aún y, dada su buena reputación por el servicio, Iberia y Lufthansa hicieron propuestas para su reflotamiento. Pero el gobierno militar ya tenía planes preparados para la creación de una línea aérea nacional bajo el control del Estado y que se llamaría "Aeroperú". Por tal motivo, el gobierno de Velasco no asistió a la empresa y finalmente el Ministro de Economía y Finanzas, Gral. EP Francisco Morales Bermúdez, autorizó a los procuradores a interponer acciones judiciales contra 11 directivos y funcionarios de APSA. Según la acusación, APSA debía pagar al Estado más de 170 millones de soles en impuestos (US$ 4.4 millones), casi 60 millones de soles por recargo a los pasajes y 22.5 millones de soles por fletes. Además, los pilotos cesantes reclamaron el pago de sus beneficios sociales y APSA también debía pagar el llamado Impuesto a la Renta de capital movible por la compra de dos jets mediante leasing.
      Las acciones judiciales fueron un fraude: la Corte demoró en pronunciarse y los inculpados tuvieron todas las facilidades para irse del país, la mayoría a Miami. Constituida Aeroperú, en base a SATCO y con los despojos de APSA, el Estado logró el control de las rutas nacionales, juntamente con Faucett.
      Dos de los Convair de APSA se salvaron de ser "reasignados", ya que fueron entregados por la junta liquidadora al anteriormente mencionado Fred Ayer en agosto de 1973. Uno de ellos fue vendido a la General Dynamics Corporation, quien a su vez lo estacionó en Marana, Arizona y finalmente fue comprado por la NASA. El otro permaneció en Tucson, Arizona, y fue llevado al desierto de Mojave, en California, por la Gulfstream American. El primero se veía así en diciembre de 1,980:

      El de Mojave se veía así en marzo de 1980:

      Puede hacer click aquí para ver el interior del avión que está en Mojave. Como se puede apreciar, los asientos están intactos, así como los motivos incaicos que decoran el interior de dicho avión.
      En favor de APSA podemos decir que siempre brindó un buen servicio, su personal era de primera y bien entrenado, e incluso fue merecedora de premios en el extranjero, como el otorgado por la COTAL en Montevideo y el de la Secretaría de Turismo de Guanabara (Brasil) por su eficiente promoción de los valores de las culturas a nivel internacional.

Aeropuerto Internacional "Jorge Chávez"